INCENDIO JARILLA
Un año después del incendio de Jarilla, la recuperación ya es visible
Las ayudas públicas y los trabajos de restauración ambiental impulsan la recuperación del entorno y la actividad turística en las comarcas afectadas
La vida vuelve a abrirse paso en las zonas afectadas por el incendio de Jarilla, el más devastador registrado en Extremadura, que arrasó hace ahora un año más de 17.000 hectáreas. Los trabajos incluidos en el Plan de Recuperación y las ayudas destinadas por la Junta a los sectores más perjudicados comienzan a dar resultados visibles tanto en el medio natural como en la actividad económica de la zona.
Prueba de ello es la evolución del sector turístico. En localidades como Hervás, la ocupación alcanza actualmente el 80 %, una cifra que contrasta con la situación vivida hace doce meses, cuando los equipos de emergencia luchaban para contener las llamas y minimizar sus efectos sobre la población y el entorno.

Un plan de recuperación en tres fases
El vicepresidente de la Junta, Abel Bautista, ha destacado los avances logrados gracias al trabajo desarrollado desde que se extinguió el incendio. Según ha explicado, estos resultados son posibles "por el trabajo de muchos técnicos como los agentes del medio natural, que día a día se esfuerzan por devolver todo al entorno lo que siempre fue".
El Plan de Recuperación contempla tres fases de actuación e incluye medidas para evitar la erosión del suelo, trabajos de reforestación con especies autóctonas y la reparación de infraestructuras dañadas por el fuego.

Más de seis millones para impulsar la recuperación
Bautista también ha subrayado la colaboración entre las distintas administraciones durante todo el proceso y ha recordado que la Junta ha destinado más de seis millones de euros en ayudas para favorecer la recuperación de sectores como el turístico y el ganadero.
En este sentido, ha asegurado que "el futuro brota, las piscinas naturales siguen estando llenas y que todo el mundo, a pesar de que la huella del incendio es visible en puntos superiores, pero abajo brota la vida". El vicepresidente ha concluido que las administraciones deben estar presentes no solo durante las emergencias, sino también después de ellas, para contribuir a la recuperación de los territorios afectados y devolver al entorno parte de lo que el fuego le arrebató.