CASO FRANCISCA CADENAS
Nuevas declaraciones en el caso Francisca Cadenas
Guardias civiles y el cuñado de la víctima comparecen en Villafranca, donde ya se han registrado al menos 16 testificales en la instrucción
La instrucción del caso por la desaparición y muerte de Francisca Cadenas retoma este jueves, 18 de junio, su actividad en los juzgados de Villafranca de los Barros con nuevas declaraciones. En esta jornada comparecen agentes de la Guardia Civil y el hermano del marido de la víctima, dentro de una investigación que continúa avanzando.
En total, se han producido ya al menos 16 declaraciones testificales vinculadas a la investigación, sin contar las comparecencias de los detenidos, según el recuento de las sesiones celebradas en abril y mayo. La primera jornada tuvo lugar el 13 de abril, cuando declararon ante el juez el marido de Francisca, Diego, y sus tres hijos.
Fases de la instrucción
El proceso continuó el 17 de abril, con una nueva sesión en la que comparecieron vecinos de Hornachos y varias de las últimas personas que vieron con vida a Francisca la noche de su desaparición. Posteriormente, el 20 de abril, declararon otros cinco testigos, entre ellos un guardia civil y la cuñada de la víctima, lo que cerró esa primera fase de comparecencias.
La instrucción se retomó el 21 de mayo, cuando prestaron declaración dos agentes policiales y una vecina, lo que ha ampliado el número de testificales incorporadas al sumario.
Hallazgo clave tras casi nueve años
El avance decisivo en el caso llegó con la localización de restos óseos en Hornachos, a escasos metros de la vivienda de la víctima, concretamente en una casa de unos vecinos. Este hallazgo puso fin a casi nueve años de incertidumbre sobre la desaparición de Francisca Cadenas.
Actualmente, los dos principales investigados, los hermanos Julián y Manuel (Lolo), permanecen en prisión provisional en Morón de la Frontera, mientras el juzgado continúa practicando diligencias para esclarecer los hechos. Según declaró ante el juez, Julián, también conocido como Juli o Julián González, se autoinculpó en el caso. Por su parte, Manuel se acogió a su derecho a no declarar y se limitó a negar su participación en la muerte.
No obstante, los investigadores consideran que ambos podrían haber participado en los hechos, ya que la versión ofrecida por Julián trataría de desvincular a su hermano mayor.


