SUCESO
Investigan a un vecino de Monesterio por destruir nidos protegidos
El sospechoso habría eliminado nidos de avión común de los balcones de un edificio en plena época de cría. Se enfrenta a penas de prisión de seis meses a dos años
La Guardia Civil investiga a un vecino de Monesterio (Badajoz) como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna por la destrucción de nidos de avión común (Delichon urbicum) en periodo de nidificación.
Estas aves están incluidas en el listado de especies silvestres en régimen de protección especial, por lo que su destrucción está prohibida. Los hechos se produjeron en un edificio del municipio, donde los nidos se encontraban adheridos bajo los balcones.
La actuación fue conocida gracias a la colaboración ciudadana, que alertó a los agentes. Una vez en el lugar, la Guardia Civil comprobó que el sospechoso habría utilizado una manguera con agua a presión para desprender los nidos de la pared. Como consecuencia, los nidos quedaron destruidos y varias crías fueron halladas agonizantes en el suelo.
Tras identificar al presunto autor, un vecino de la localidad, este habría justificado su actuación por la suciedad que ocasionan estas aves. No obstante, los agentes le han instruido diligencias por su presunta implicación en un delito contra la flora y la fauna.
Penas por este tipo de delitos
El artículo 334.1 del Código Penal establece penas de prisión de seis meses a dos años o multa de ocho a 24 meses por la destrucción de especies protegidas de fauna silvestre. La Guardia Civil recuerda que los nidos de golondrinas y aviones comunes, así como sus pollos o huevos, están legalmente protegidos. No pueden retirarse una vez instalados, incluso si están vacíos o fuera de temporada, ya que estas aves reutilizan los nidos cada año.
Además, para su retirada es necesario contar con un permiso especial de los órganos autonómicos competentes, en este caso el Servicio de Conservación de la Naturaleza de la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura. En cualquier caso, las autorizaciones deben respetar el periodo de cría.
