BRUCELOSIS BOVINA
Al menos 467 reses serán sacrificadas tras detectarse dos focos de brucelosis en Extremadura
Las dos explotaciones afectadas están en la provincia de Badajoz, son colindantes y hay otras dos más en análisis
Dos focos de brucelosis bovina han sido detectados en la provincia de Badajoz, concretamente en dos explotaciones ganaderas situadas en los términos municipales de Badajoz y Alburquerque, aunque ambas fincas son colindantes. Los casos fueron confirmados la pasada semana por el Ministerio de Agricultura y han activado los protocolos sanitarios previstos para este tipo de enfermedades.
En una de las explotaciones se han detectado 100 animales positivos de un total de 323 reses, mientras que en la segunda finca afectada han dado positivo 33 de los 144 animales censados. Ante esta situación, los servicios veterinarios han determinado el sacrificio de toda la cabaña ganadera de ambas explotaciones, lo que supone un total de 467 reses. Además de estos dos focos confirmados, existen otros dos casos en estudio en explotaciones situadas en Alburquerque que, en conjunto, superarían las 2.000 cabezas de ganado vacuno.
Una enfermedad muy contagiosa entre animales
La brucelosis bovina es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al ganado y cuya principal manifestación clínica son los abortos en vacas gestantes. Precisamente, los dos focos detectados en Extremadura fueron localizados a partir de este síntoma. El presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, José Marín, ha explicado que "La placenta, el sudado y todo lo que se toca a ese nivel es transmisible al resto de animales; por tanto, la enfermedad es muy contagiosa".
Aunque existen vacunas frente a esta enfermedad, España está reconocida oficialmente como país libre de brucelosis bovina desde 2022, una circunstancia que impide la aplicación sistemática de estos tratamientos preventivos.
Sacrificio de toda la explotación
Debido a esa condición sanitaria, la medida prevista para los focos confirmados es el denominado vaciado sanitario, que obliga a sacrificar todos los animales de la explotación afectada, independientemente de que hayan dado positivo o no en las pruebas diagnósticas.
Esta actuación busca evitar la propagación de la bacteria a otras explotaciones y garantizar el mantenimiento del estatus sanitario del país frente a la enfermedad.
Riesgo para las personas
La brucelosis bovina también puede transmitirse a los seres humanos. Se considera una enfermedad profesional para colectivos como ganaderos y veterinarios, debido a que una de las principales vías de contagio es el contacto directo con animales infectados o con sus secreciones y fluidos biológicos. Asimismo, existe la posibilidad de contagio a través del consumo de lácteos no pasteurizados o de productos cárnicos que no hayan recibido el tratamiento adecuado. No obstante, desde el Colegio de Veterinarios de Badajoz insisten en que los productos que llegan al mercado son completamente seguros.
En este sentido, José Marín ha detallado que "Ya todos los lácteos son esterilizados, igual con los quesos... por lo que no hay ningún problema. Con la carne ocurre lo mismo, también pasan los tratamientos térmicos adecuados".
La Junta descarta motivos para la alarma
La Junta de Extremadura ha trasladado un mensaje de tranquilidad y asegura que la situación se encuentra bajo control. Según la administración autonómica, se mantiene una vigilancia constante sobre las explotaciones afectadas y se están aplicando de forma estricta todos los protocolos sanitarios establecidos. Por el momento, el origen exacto de la bacteria continúa siendo desconocido y las autoridades competentes mantienen abiertas las investigaciones para determinar cómo se produjo la aparición de estos focos.
