INVESTIGACIÓN
Leire Díez intentó desacreditar a la juez Beatriz Biedma que instruyó el caso de David Sánchez
Según el auto del juez Pedraz, habría intentado influir en el proceso del hermano del presidente. El PP presiona a los socios para que retiren su apoyo al Ejecutivo, pero estos apelan a la prudencia
La investigación del denominado 'caso Leire' ha dado un nuevo giro tras el auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que sitúa en el foco a la jueza Beatriz Biedma, encargada de instruir la causa en primera instancia. Según el texto, se habrían producido intentos de desacreditar a la magistrada con el objetivo de influir en el proceso judicial, una línea de investigación que añade gravedad al caso y aumenta la presión política sobre el Gobierno y el Partido Socialista.
Las novedades llegan un día después de los registros llevados a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que durante más de 12 horas recopiló documentación en la sede del PSOE en Ferraz, así como en despachos y domicilios vinculados a cargos del partido. Entre el material intervenido se encuentran agendas, facturas, correos electrónicos y diversa documentación relacionada con la causa.
Estas actuaciones han tenido un inmediato impacto en el ámbito político. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha intensificado sus críticas al Ejecutivo y ha instado a los socios parlamentarios del PSOE a actuar, asegurando que la situación del Gobierno es insostenible. "Los socios de Sánchez tienen que decidir qué pesa más, si su conveniencia política o su responsabilidad democrática", ha declarado Feijóo.
En la misma línea, el diputado de UPN en el Congreso, Alberto Catalán, cree que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuvo que avalar la operación para desactivar investigaciones sobre casos que afectan a su partido que se atribuye al exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán y la exmilitante Leire Díez y ha avisado a los socios parlamentarios del Ejecutivo de que la corrupción "no es sólo de quien la realiza", sino también de quien, conociéndola, mantiene su apoyo.
Sin embargo, los socios del Ejecutivo se muestran cautelosos. Aunque califican de graves las informaciones que se están conociendo y reclaman explicaciones, por el momento descartan apoyar una moción de censura. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha evitado valorar en profundidad la causa judicial, apelando a la prudencia y a respetar el trabajo de los tribunales, si bien ha reconocido el deterioro de la imagen política que están provocando estos casos.
"La política no es la vergüenza que estamos viendo todos los días en nuestro país, venga de donde venga. La política no es que los expresidentes del Gobierno, se llamen como se llamen, hagan lo que estamos viendo presuntamente que parece que todos hacen", ha dicho Yolanda Díaz.
Por su parte, el presidente del PNV, Aitor Esteban, se ha vuelto a pronunciar sobre los diferentes casos de corrupción que asedian al Gobierno y ha asegurado que "la legislatura ha llegado a su fin". Con sus palabras, eleva la presión sobre Pedro Sánchez, al que vuelve a exigir que convoque elecciones generales este 2026 por "interés general".
El PSOE insiste en su colaboración con la Justicia. El portavoz en el Congreso, Patxi López, ha defendido que será el poder judicial quien determine los hechos "en base a pruebas" y ha criticado que se estén realizando valoraciones públicas sin evidencia concluyente.
De momento, no hay previstos nuevos registros o requerimientos inmediatos, pero la investigación sigue abierta y las derivadas políticas continúan creciendo en un contexto marcado por la incertidumbre y el aumento de la presión institucional.


