TRIBUNALES
El Supremo retira la orden de detención contra Puigdemont
Llarena adopta la decisión tras el fallo del Constitucional sobre la amnistía de la malversación, aunque la defensa descarta por ahora su regreso a Cataluña
Glòria Sánchez / Europa Press El presidente de Junts, Carles Puigdemont, tras una rueda de prensa, en el espacio Les 5 Éléments, a 27 de octubre de 2025, en Perpignan (Francia).
El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha dejado sin efecto la orden nacional de detención contra Carles Puigdemont tras conocer este martes la decisión del Tribunal Constitucional (TC) sobre la aplicación de la amnistía a los condenados por malversación en el procés. En su auto, Llarena deja "sin efecto, con carácter inmediato y hasta nueva resolución judicial expresa" las órdenes nacionales de busca, captura y detención que pesaban sobre el expresidente catalán y los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig.
La decisión se produce después de que el Constitucional haya estimado el recurso de amparo de la exconsellera Dolors Bassa contra la resolución que rechazó aplicarle la amnistía al delito de malversación por el que fue condenada.

Foto: Eduardo Parra / Europa Press. Edificio del Tribunal Constitucional, a 7 de julio de 2023, en Madrid (España).
Llarena, a la espera de la sentencia completa
El instructor explica que todavía no dispone del texto íntegro de la sentencia relativa a Dolors Bassa. Sin embargo, considera que la similitud de los hechos y de la cuestión jurídica planteada permite apreciar que el pronunciamiento del Constitucional puede afectar al fundamento de las órdenes de detención. Por este motivo, Llarena acuerda dejar sin efecto estas medidas de forma inmediata y hasta que se dicte una nueva resolución judicial expresa.
Puigdemont no regresará todavía, según su abogado
Pese al levantamiento de la orden de detención, el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, ha afirmado que su defendido no regresará a Cataluña hasta que el Tribunal Supremo le aplique la amnistía.La retirada de la orden de detención elimina así una de las medidas que pesaban sobre el expresidente catalán, pero su defensa condiciona su regreso a que el Supremo resuelva sobre la aplicación efectiva de la ley de amnistía a Puigdemont.