SALUD
La salud mental se consolida como la principal preocupación sanitaria
Jesús Hellín / Europa Press La salud mental preocupa al 62% de los españoles y encadena cinco años como principal problema sanitario
La salud mental se mantiene por quinto año consecutivo como la principal preocupación sanitaria en España, según el Informe de Salud Mental 2026 de Ipsos, que muestra que el 62 por ciento de los españoles la señala como uno de los principales problemas de salud, 46 puntos más que en 2020, mientras que el estrés alcanza al 39 por ciento de la población, 21 puntos más que en 2020, y los jóvenes concentran los indicadores más preocupantes.
Según señala el informe, este aumento de la preocupación por el bienestar emocional "encaja en un contexto marcado por la incertidumbre económica, la dificultad de acceso a la vivienda, la transformación tecnológica y los cambios sociales".
Por otro lado, cada vez más ciudadanos (78%) consideran que la salud mental merece la misma atención que la salud física. Mientras que los Baby Boomers (62 a 80 años) mantienen una visión más tradicional de la salud, son la única generación que sigue situando el cáncer (59%) por delante de la salud mental (54%). El resto de las generaciones muestran una concepción más amplia, con la salud mental en primer lugar: el 61 por ciento de la Generación X (46-61 años), el 65 por ciento de los Millennials (30-45 años) y el 66 por ciento de la Generación Z (14-29 años).
La Generación Z lidera las cifras de preocupación por el bienestar emocional
Son los más jóvenes, los integrantes de la Generación Z, quienes muestran una mirada claramente dominada por factores emocionales y psicológicos, situando a la salud mental como su primera preocupación, seguida del estrés (42%), con un aumento de siete puntos respecto a 2025. En tercer lugar se sitúa el cáncer (40%), que también crece nueve puntos respecto al año pasado.
Persisten las barreras para buscar ayuda
El 44 por ciento de la población afirma no haber realizado ninguna acción para cuidar su salud mental durante el último año, una cifra prácticamente idéntica a la de 2025. Entre quienes sí buscaron apoyo, la opción más habitual fue hablar con familiares o amigos (36%), mientras que solo el 17 por ciento acudió a un psicólogo o psiquiatra y el 16 por ciento consultó a su médico de atención primaria.
Esta brecha resulta especialmente llamativa entre los jóvenes. Aunque son el colectivo que registra mayores niveles de estrés y malestar emocional, un 30 por ciento de los miembros de la Generación Z reconoce no haber tomado ninguna medida para cuidar su salud mental durante el último año.