SALUD

La reanimación cardiopulmonar se aprende al ritmo de ‘La Macarena’

El SES acerca las técnicas de reanimación cardiopulmonar a los jóvenes para enseñarles cómo actuar ante una parada cardíaca y perder el miedo a intervenir

Extremadura

Zocha_K de Getty Images Signature Reanimación Cardiopulmonar

16 Octubre 2026, 15:08 | Actualizado 16 Octubre 2026, 15:21

Comprobar, reaccionar y actuar. Son los primeros pasos de una lección que este viernes muchos estudiantes aprenden fuera de las aulas. Con motivo del Día Mundial de la Reanimación Cardiopulmonar, que se celebra este 16 de octubre, el Servicio Extremeño de Salud (SES) acerca estas maniobras a la población con actividades en distintas ciudades.

Entre los participantes hay jóvenes que reconocen que hasta ahora no sabían cómo realizar una reanimación cardiopulmonar (RCP) y que, después de recibir estas nociones, se sienten más preparados para intervenir si presencian una emergencia.

RCP al ritmo de ‘La Macarena’

Para aprender las maniobras hay incluso banda sonora. ‘La Macarena’ sirve para marcar el ritmo de las compresiones y convierte una melodía conocida por todos en una herramienta con la que practicar la reanimación. Pero saber seguir el ritmo no es suficiente. Los participantes también aprenden a dejar atrás algunos reparos que pueden aparecer cuando llega el momento de intervenir. Una de las estudiantes reconoce que a los jóvenes les puede dar vergüenza practicar el boca a boca a una persona desconocida, aunque salvar una vida es mucho más importante.

Ante una emergencia, los profesionales insisten en que la peor reanimación es la que no se intenta. La enfermera de la UME Lourdes Gragera recalca la importancia de la actuación de quienes se encuentran en el lugar en los primeros instantes: "El error más común es no hacer nada... el éxito de la maniobra siempre es de las primeras personas de los testigos".

La formación permite que algunos alumnos que antes no sabían cómo enfrentarse a una situación de este tipo aseguren ahora sentirse preparados para actuar. Porque, ante una parada cardíaca, cada segundo cuenta y saber cómo reaccionar puede marcar la diferencia.