TRÁFICO
La Guardia Civil intensifica los controles con el inicio de la campaña del tomate
Más de dos millones de toneladas serán transportadas por las carreteras extremeñas hasta octubre en un dispositivo especial centrado en el peso, la carga y el estado de los vehículos
El inicio de la campaña del tomate ha llevado a la Guardia Civil de Tráfico a reforzar los controles de vigilancia en las carreteras extremeñas, por las que se prevé que circulen más de dos millones de toneladas de tomate hasta el próximo mes de octubre.
Los primeros dispositivos ya se han puesto en marcha para supervisar a los vehículos dedicados al transporte de esta producción agrícola. Uno de los principales objetivos es comprobar que los camiones cumplen la normativa en materia de peso. Para ello, este año se han incorporado seis básculas móviles cedidas por la Junta de Extremadura, que permitirán ampliar los controles más allá de las estaciones fijas de pesaje.
Peso, neumáticos y carga, bajo vigilancia
Una vez verificado el peso de los vehículos, los agentes revisan otros aspectos esenciales para la seguridad vial, como el estado de los neumáticos. Según ha explicado Alfonso Fernández, agente de la Guardia Civil de Tráfico de Extremadura, "son vehículos pesados, que no tienen un mantenimiento diario y que al no usarse se ponen a punto para estas fechas y principalmente pueden sufrir cortes o deformaciones".
La correcta disposición de la carga constituye otro de los elementos fundamentales de la inspección. La normativa obliga a que los camiones transporten la mercancía convenientemente sujeta y bloqueada para evitar desplazamientos o caídas durante la circulación.

Riesgo por derrames en la calzada
Aunque las imágenes de tomates esparcidos sobre la carretera son cada vez menos habituales, los agentes siguen detectando incidencias relacionadas con la sujeción de la carga o con el vertido de líquidos procedentes del transporte. En este sentido, el sargento de la Guardia Civil de Tráfico Tomás Robles ha señalado que "en estos momentos estamos viendo una infracción por zumo de tomate, y este líquido puede ser muy peligroso sobre todo para ciclistas y motoristas que deslicen cuando pasan por encima de ella".
Algunos transportistas consideran que los controles son exigentes y afirman que "a veces se pasan y no se dan cuenta del trabajo que llevamos encima", aunque los responsables del dispositivo recuerdan que estas inspecciones buscan garantizar tanto la seguridad de los conductores profesionales como la del resto de usuarios de la vía.
Más de 300 denuncias el pasado año
La importancia de estos controles queda reflejada en los datos de la campaña anterior. Durante el pasado año se realizaron cerca de 1.100 inspecciones, de las que 331 finalizaron con denuncia por distintos incumplimientos relacionados con el transporte de la campaña tomatera. El cumplimiento de las medidas de seguridad resulta fundamental en un periodo en el que miles de desplazamientos de vehículos pesados coinciden diariamente en la red viaria extremeña.