ECONOMÍA

La energía y el empleo impulsan la economía extremeña, que arrastra déficits en infraestructuras

El CES destaca el avance económico de la región y su liderazgo energético, aunque alerta de los bajos salarios, el envejecimiento de la población y los altos niveles de exclusión social

Extremadura
La presidenta de la Junta, María Guardiola, y el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Francisco Rubio, en el acto de presentación y entrega de la Memoria Anual sobre la situación Socio-económica de la región.

Asamblea de Extremadura La presidenta de la Junta, María Guardiola, y el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Francisco Rubio, en el acto de presentación y entrega de la Memoria Anual sobre la situación Socio-económica de la región.

9 Octubre 2026, 11:08 | Actualizado 9 Octubre 2026, 11:34

El Consejo Económico y Social (CES) de Extremadura ha presentado la Memoria Anual sobre la situación Socio-económica de la región, un documento elaborado tras meses de estudio, análisis y debate sobre la evolución económica, laboral y social de la comunidad. Su presidente, Francisco Rubio Sánchez, ha señalado que el balance general refleja que Extremadura "continúa avanzando" pese a un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, las crisis sucesivas y la incertidumbre económica.

Rubio ha defendido que, aunque persisten importantes dificultades, "sería injusto no reconocer los avances realizados" y ha asegurado que la región puede afrontar el futuro "con optimismo", aunque ha subrayado que este debe ser "exigente" y orientado a mejorar la competitividad.

En la presentación del informe ha estado la presidenta de la Junta, María Guardiola, que ha reivindicado los buenos resultados económicos y laborales de la comunidad reflejados en la memoria del CES y en los últimos datos estadísticos. Según ha destacado, Extremadura fue la segunda comunidad autónoma que más creció de España, con un aumento del PIB del 3,2%, por encima del 2,6% de la media nacional, una evolución que, ha subrayado, ya se produjo también durante 2024.

Una tendencia consolidada

Guardiola ha asegurado además que la región atraviesa un momento especialmente positivo en el mercado laboral, con cifras récord de afiliación a la Seguridad Social y el dato de paro registrado más bajo de la última década. La presidenta ha señalado que no se trata de un hecho puntual, sino de una tendencia consolidada, y ha resaltado que, a 30 de septiembre de 2026, Extremadura era la segunda comunidad autónoma que más empleo había generado. Un crecimiento que, según ha apuntado, ha beneficiado especialmente a mujeres y jóvenes que han encontrado una oportunidad en el mercado laboral.

La jefa del Ejecutivo regional ha atribuido estos resultados al esfuerzo conjunto de empresas, autónomos y trabajadores. "Nos hemos marcado las miras muy altas porque esta región lo merece", ha afirmado, destacando que Extremadura ha logrado superar barreras que durante años parecían inalcanzables, como la de superar los 70.000 ocupados.

Extremadura, una región "líder y tractora"

En este contexto, Guardiola ha defendido que el objetivo ya no es únicamente seguir creciendo, sino consolidar el papel de Extremadura como una comunidad "líder" y "tractora". Para ello, ha apostado por reforzar el apoyo a autónomos y pequeñas y medianas empresas, a las que ha definido como la "columna vertebral" de la economía regional. Según ha explicado, el Gobierno autonómico continuará impulsando medidas orientadas a agilizar la administración, reducir la carga fiscal y ofrecer seguridad jurídica a quienes generan actividad económica y empleo.

La presidenta también ha puesto el foco en el potencial energético de la región. Ha señalado que Extremadura es una potencia en energías renovables y ha defendido la necesidad de convertir esa fortaleza en más desarrollo industrial, empleo cualificado y competitividad. En este sentido, ha enmarcado el respaldo de la Junta a los proyectos de centros de datos que se están implantando en la comunidad y las políticas destinadas a retener el talento joven para que pueda desarrollar su proyecto de vida y profesional en la región.

Financiación "justa" para competir

Junto a ello, Guardiola ha reclamado una financiación autonómica "justa" que evite profundizar en las desigualdades territoriales y ha vuelto a exigir mejoras en las infraestructuras ferroviarias y de comunicación. "Necesitamos el tren del siglo XXI", ha afirmado, vinculando unas mejores conexiones con la capacidad de atraer inversiones y generar confianza.

Por último, la presidenta ha avanzado que la Junta registrará próximamente los Presupuestos de Extremadura para 2027. Ha defendido que unas cuentas aprobadas en plazo aportan estabilidad y certidumbre a la comunidad y ha asegurado que el conformismo no puede formar parte de la acción política del Gobierno regional.

Resumen de la memoria del CES:

  1. Panorama económico:

    El sector servicios continúa siendo el principal motor de la economía regional, al concentrar el 66,1% del valor añadido bruto. Sin embargo, el CES advierte de una de las principales debilidades de la comunidad: los salarios y costes laborales más bajos de España. Aunque la brecha con otras regiones se ha reducido ligeramente, Extremadura sigue ocupando la última posición, por lo que el reto pasa por incrementar la productividad y la cualificación para mejorar las remuneraciones.

    El informe también pone el foco en la estructura empresarial extremeña. El 95,9% de las empresas son microempresas, con entre cero y diez trabajadores, mientras que únicamente 40 compañías superan los 250 empleados, apenas un 0,06% del total del tejido productivo.

  2. Infraestructuras: 

    Entre las asignaturas pendientes figuran las infraestructuras. El CES insiste en que la comunidad mantiene importantes déficits debido a la ausencia de una red ferroviaria de alta velocidad plenamente operativa, la limitada electrificación y unas frecuencias y prestaciones alejadas de las de otros territorios. También reclama avances en proyectos como la autovía Cáceres-Badajoz y la mejora de las carreteras N-430 y N-432.

  3. La energía, la fortaleza:

    Frente a ello, la energía aparece como una de las grandes fortalezas de Extremadura. La potencia instalada alcanzó los 14.095 megavatios y el 85,6% corresponde a tecnologías renovables. Además, la producción eléctrica superó en más de un 628% la demanda interna y el 99,7% de la electricidad generada procedió de fuentes libres de emisiones de CO2, incluida la central nuclear de Almaraz. Para el CES, se trata de uno de los principales activos económicos y estratégicos de la región.

  4. Población, mercado de trabajo y relaciones laborales:

    En materia demográfica, el documento confirma la pérdida de población. A 1 de enero de 2026, Extremadura contaba con 1.053.345 habitantes, 1.336 menos que un año antes. Mientras la población española aumentó un 1,05%, la extremeña descendió un 0,13%. Además, casi el 23% de los habitantes tiene más de 65 años, un porcentaje significativamente superior a la media nacional.

    Respecto al mercado laboral, el CES destaca una evolución positiva. El desempleo medio registrado descendió un 8,42% hasta las 67.844 personas, la tasa de paro se redujo y la afiliación a la Seguridad Social volvió a crecer. No obstante, el organismo recuerda que siguen existiendo retos relacionados con la calidad y la estructura del empleo.

  5. Calidad de vida y protección social

    En el ámbito social, la tasa de abandono escolar se situó en el 15,3%, casi dos puntos por encima del año anterior. Por otro lado, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social bajó dos puntos porcentuales, aunque todavía afecta al 30,4% de la población, casi cinco puntos más que la media nacional.

    En sanidad, las listas de espera quirúrgica se redujeron un 8,43%, hasta las 22.404 personas, y el tiempo medio de espera disminuyó en 43 días. Aun así, la demora sigue siendo de 135 días. En dependencia, las solicitudes al SEPAD alcanzaron las 62.130, un 4,5% más que el año anterior, con 4.878 personas pendientes de valoración.

Como conclusión, el CES considera que Extremadura avanza gracias al crecimiento económico, la mejora del empleo, el potencial energético y una mayor proyección exterior de su tejido productivo. Sin embargo, advierte de que persisten importantes desafíos estructurales ligados a la pérdida y envejecimiento de la población, los bajos salarios, la pobreza, las infraestructuras y los desequilibrios territoriales.