ECONOMÍA
La cesta de la compra se encarece en Extremadura: 373 euros más al año por los mismos productos
Elegir bien el supermercado puede suponer un ahorro de hasta 1.800 euros anuales en Cáceres, según un estudio de la OCU
Getty Images Cesta de la compra.
Llenar la cesta de la compra es cada vez más caro para las familias extremeñas. Según el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los hogares de la región gastan de media 6.475 euros al año en alimentación, droguería e higiene, lo que supone 373 euros más que el año anterior por una cesta de productos similares.
Aunque el incremento de precios se ha moderado respecto a años anteriores, la OCU advierte de que elegir bien dónde realizar la compra continúa siendo una de las herramientas más eficaces para reducir el gasto doméstico. De hecho, las diferencias entre supermercados permiten ahorrar cantidades significativas según la ciudad.
En Extremadura, el mayor margen de ahorro se registra en Cáceres, donde la diferencia entre el establecimiento más barato y el más caro alcanza los 1.800 euros al año. Le sigue Badajoz, con un ahorro potencial de hasta 1.600 euros anuales. En Mérida, la diferencia ronda los 1.100 euros, mientras que en Plasencia se sitúa cerca de los 1.000 euros.
El estudio, realizado tras analizar 690 supermercados de 38 ciudades españolas y varias plataformas de compra online, concluye que el ahorro medio en el conjunto del país alcanza los 1.310 euros anuales, aunque en algunas ciudades supera los 4.200 euros.
El super más barato
El supermercado más barato no es el mismo en todas partes: depende de qué cadenas haya cerca. Una de las novedades de 2026 es la fuerte mejora de cadenas con una amplia red de tiendas. Lidl es la opción más barata en 60 de las localidades consideradas, frente a 18 el año anterior. Mercadona también duplica el número de localidades en las que es la mejor opción y Supeco pasa de 18 a 28.
Por todo ello, desde OCU insisten en que es necesario reducir el IVA de los productos básicos incluyendo la carne y el pescado, ampliar las ayudas para la compra de alimentos a las familias en una situación de mayor vulnerabilidad, y además, considera preciso que el Gobierno adopte las medidas necesarias para evitar que las recientes subidas de los precios de la energía (carburantes, gas y electricidad) se trasladen a la cesta de la compra.
La evolución de los precios
La OCU señala que la cesta de la compra se ha encarecido un 1,8% respecto a 2025. Sin embargo, la subida ha sido más intensa en los productos frescos, cuyos precios aumentaron un 4,7% de media. Los mayores incrementos se registran en el pescado, que se encarece un 8,6%, seguido de la carne, con un 3,7%, y de frutas y verduras, que suben un 3,5%.
Entre los productos que más han aumentado de precio destacan el zumo de naranja Don Simón y el gallo de ración, ambos con una subida del 19%. También aumentan notablemente las berenjenas (+20%), los tomates (+23%), la coliflor (+23%) y los limones (+25%). Por el contrario, algunos artículos han experimentado descensos significativos. Las servilletas de papel son un 30% más baratas que hace un año, mientras que los plátanos de Canarias reducen su precio un 23%. También bajan las alcachofas y el puré de patatas, ambos en torno al 15%.
La evolución de los precios a medio plazo refleja con claridad el impacto de la inflación en la cesta de la compra. Según la OCU, los productos analizados cuestan hoy un 39,5% más que en 2021. Las subidas acumuladas son aún mayores en los productos frescos, que se han encarecido un 44%, y especialmente en las carnes, con un aumento cercano al 47%.
Algunos productos básicos han duplicado su precio en apenas cinco años. Es el caso del café molido económico, cuyo coste se ha incrementado un 142%, o de los huevos, que acumulan aumentos superiores al 120%. También el chocolate con leche supera ya una subida del 100% desde 2021.
Ante este escenario, la organización insiste en que comparar precios entre supermercados sigue siendo una de las formas más sencillas y eficaces de contener el gasto familiar y reducir el impacto de la inflación en el presupuesto doméstico.