El precio mayorista de la luz marca en febrero su segundo nivel más bajo de la historia
El precio diario del mercado mayorista (‘pool’) en España promedió en febrero 16,41 euros por megavatio hora (MWh), el segundo valor más bajo desde que hay registros, tras marzo de 2024 (-13,67 euros/MWh), impulsado por condiciones climatológicas extraordinarias que elevaron la generación renovable un 17,1%, hasta representar el 63% del ‘mix’.
En concreto, este precio supone un descenso del 84,8% respecto a febrero de 2024, cuando se situó en 108,31 euros/MWh, y del 77,10% frente a enero, cuando marcó una media de 71,67 euros/MWh, según datos de Grupo ASE.
En febrero, la eólica despuntó un 69%, cubriendo el 29,2% de la generación total, seguida de la hidráulica, que incrementó su producción un 10% y alcanzó el 21% del ‘mix’.
Producción eólica e hidráulica en máximos
Durante los primeros 20 días del mes, la generación eólica se mantuvo elevada y prácticamente ininterrumpida, con un promedio cercano a 300 gigavatios hora (GWh) al día, un 15,2% más respecto al promedio de un febrero habitual.
A su vez, las lluvias elevaron la producción hidráulica un 46,9% respecto al promedio de los últimos cinco años, llevando los precios la mayoría de los días a descensos por debajo de los 10 euros/MWh, según estimaron los analistas del grupo.
Asimismo, casi el 28% de las horas del mes registró un precio mayorista cero o negativo, con 148 horas negativas y 39 horas a 0 euros/MWh.
En 2024 se registraron 787 horas a cero o negativas y en 2025 la cifra ascendió a 797; en lo que va de 2026 ya se han contabilizado 206 horas antes de la primavera, periodo en el que este fenómeno suele intensificarse.
Aumentan los costes del sistema pese a los bajos precios
Por otra parte, los componentes del precio final de la energía, o costes del sistema, se situaron en febrero en 25,26 euros/MWh, un 79,9% más que en el mismo mes del año pasado (14,78 euros/MWh).
Grupo ASE destacó que este aumento se produjo en un contexto de elevada generación eólica, de carácter muy variable, “que obliga al sistema a apoyarse en otras tecnologías, principalmente ciclos combinados de gas, para reforzar la seguridad del sistema”.


