MEDIO AMBIENTE
El nenúfar mejicano reaparece en el Guadiana y aviva la preocupación ambiental en Badajoz
Con la llegada del calor, esta planta invasora amenaza con cubrir de nuevo gran parte del cauce. La buena noticia es que ya hay elaborado un proyecto para acabar con el lodo donde enraíza la planta.
El nenúfar mejicano reaparece en el Guadiana y aviva la preocupación ambiental en Badajoz El avance de esta especie invasora vuelve con el calor y obliga a intensificar las medidas para frenar su expansión
La presencia del nenúfar mejicano vuelve a ser visible en el río Guadiana a su paso por Badajoz, donde ya asoman las primeras hojas con la subida de las temperaturas, generando inquietud entre vecinos y colectivos ecologistas. Esta planta invasora afecta de forma directa al equilibrio del ecosistema fluvial. En las orillas del río ya se puede observar su crecimiento, confirmando que la situación podría repetirse o incluso empeorar respecto al año anterior, según advierten desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).
Una expansión que alcanza niveles máximos
Nicolás Cifuentes, comisario de Aguas adjunto de la CHG, lo resume con claridad: "La situación será igual que la del año pasado o un poco más este año. Ha llegado al cien por cien en el tramo de Badajoz".
Desde que entre 2008 y 2009 comenzaran a detectarse los primeros ejemplares, su crecimiento ha sido constante y expansivo, llegando a ocupar unas 150 hectáreas, tal y como reflejan las imágenes de satélite.
Actuaciones para frenar la invasión
Para tratar de controlar su avance, la empresa pública TRAGSA inició trabajos durante el invierno. A estas actuaciones se suman nuevas infraestructuras en marcha. En concreto, se están ultimando compuertas en los azudes de La Pesquera y La Granadilla, que permitirán actuar sobre los lodos donde enraíza esta planta y dificultar su proliferación.
Además, otro contrato en fase de adjudicación contempla actuaciones más ambiciosas en el cauce del río. Está previsto que los trabajos comiencen en otoño, cuando descienda el nivel del agua. El objetivo será retirar miles de metros cúbicos de lodo con maquinaria especializada, lo que facilitará la eliminación del nenúfar desde su base.
Desde la CHG insisten en que la solución no será inmediata. La erradicación de esta especie invasora llevará años, como ya ocurrió con el camalote, otro de los grandes problemas ambientales del Guadiana. De hecho, aún hoy se siguen retirando restos y semillas de esa planta, lo que evidencia la dificultad de recuperar completamente el equilibrio del río.


