Una persona ingresada por golpe de calor en Cáceres

Es una mujer de 63 años.
Cáceres
José Ramón Álvaro González

Un hombre de 63 años del Área de Salud de Cáceres se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) a consecuencia de las altas temperaturas. El verano está siendo especialmente intenso en cuanto a personas afectadas por golpe de calor. Dos personas han fallecido desde que se activara el Plan de Vigilancia y Prevención de los Efectos del Exceso de Temperatura, también conocido como 'Plan Calor', el 16 de mayo: una mujer de 79 años, perteneciente al Área de Salud de Plasencia y un hombre de 77 años, de Badajoz.  

Además, más de una decena han tenido que ser ingresadas, y se han notificado más de una veintena de casos. 

El Servicio Extremeño de Salud (SES) recuerda a la población que la exposición a temperaturas excesivas puede provocar problemas de salud como calambres; deshidratación; insolación; y golpe de calor, con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma.

Los síntomas de un golpe de calor son piel roja caliente y seca; falta de transpiración; respiración y frecuencia cardiaca acelerada; dolor palpitante de cabeza; alteración del estado mental y del comportamiento como vértigos, mareos, desorientación, delirios, confusión o pérdida de conocimiento.

Las personas mayores y los menores son más sensibles a los cambios de temperatura; y en las personas con determinadas enfermedades crónicas, sometidas a tratamientos médicos o con discapacidades que limitan su autonomía, los mecanismos de termorregulación pueden verse descompensados.

La población especialmente susceptible ante situaciones de calor excesivas son, entre otros, los mayores de 65 años; los menores de 4 años; las embarazadas; las personas con enfermedades crónicas; con trastornos de la memoria; y las que reciben ciertos tratamientos como diuréticos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes. Desde el SES se aconseja a la ciudadanía evitar la exposición al sol en las horas centrales del día; beber abundantes líquidos, sobre todo agua y zumos de fruta refrigerados, sin esperar a tener sed; evitar comidas copiosas y no abusar de bebidas alcohólicas.

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