CULTURA
Alcazaba Festival reúne a 25.000 personas en Badajoz
Antonio Orozco, Morad y Loquillo protagonizan una edición marcada por la afluencia masiva de público, la convivencia y la final del Mundial
La octava edición del Alcazaba Festival Badajoz se despide consolidada como uno de los grandes eventos musicales del verano en Extremadura. A lo largo del tercer fin de semana de julio, cerca de 25.000 personas han pasado por los Jardines de la Alcazaba para disfrutar de tres noches de música en directo marcadas por la diversidad artística, el impacto cultural y una elevada afluencia de público.
El colofón llegó en la tarde-noche del domingo, cuando la celebración de la final del Mundial concentró la atención de los alrededor de 8.000 asistentes que ya llenaban el recinto antes incluso del inicio del encuentro. La cita deportiva se convirtió en un elemento más de una jornada que puso el broche a una edición de gran éxito.
Antonio Orozco firma el lleno absoluto
La segunda noche del festival tuvo como protagonista a Antonio Orozco, que logró el único sold out de esta edición. El artista catalán ofreció un concierto cargado de emoción y complicidad con el público, reafirmando su estrecha relación con los seguidores extremeños. El recital dejó algunos de los momentos más destacados del festival y confirmó el atractivo de una propuesta musical capaz de congregar a miles de personas en el recinto monumental pacense.
Morad revoluciona la Alcazaba
La jornada del sábado estuvo marcada por la actuación de Morad, que convirtió la fortificación en un auténtico punto de encuentro para miles de jóvenes llegados de distintos puntos de la región.
Durante su concierto, los asistentes corearon algunos de sus temas más populares, como "Sigue", "SEYA" o "Pelele", en una noche caracterizada por la intensidad, la energía y la conexión entre el artista y el público.
Loquillo abre el festival con los clásicos del rock
La edición arrancó con Loquillo, que conquistó a los asistentes con un repertorio repleto de grandes éxitos del rock español. Miles de personas se dieron cita en los Jardines de la Alcazaba para disfrutar de una actuación que volvió a demostrar la vigencia del artista y su capacidad para conectar con distintas generaciones.
Balance sanitario y accesibilidad
El festival vuelve a cerrar sus puertas con un balance positivo en materia de convivencia y seguridad. El dispositivo sanitario de Cruz Roja, desplegado durante las tres jornadas, atendió un total de 21 incidencias, todas ellas resueltas en el propio recinto sin afectar al desarrollo de los conciertos. La única derivación hospitalaria se produjo el viernes durante la actuación de Antonio Orozco, cuando una joven con patologías cardíacas tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario de Badajoz.
Además, 14 personas utilizaron el servicio de desplazamiento y acompañamiento destinado a personas con movilidad reducida, prestado por voluntarios de la Fundación ONCE, una iniciativa que refuerza el compromiso del festival con la accesibilidad y la inclusión.
Un festival plenamente consolidado
La edición de 2026 ha destacado por la calidad de su cartel, la respuesta del público y la capacidad de los Jardines de la Alcazaba para acoger grandes producciones musicales sin perder su singularidad patrimonial. Las actuaciones de Loquillo, Antonio Orozco y Morad, junto con el ambiente vivido durante la final del Mundial, han contribuido a convertir esta edición en una de las más multitudinarias de la historia del festival y a reforzar el papel de Badajoz dentro del circuito nacional de grandes eventos musicales.