AGRICULTURA
La biotecnología del suelo reduce costes y mejora la cosecha de cereales
El uso de bacterias fijadoras de nitrógeno recorta fertilizantes y avanza hacia una agricultura más sostenible
Las bacterias beneficiosas aplicadas al suelo permiten reducir un 30 % el uso de abono nitrogenado en trigo duro. Además, aumenta ligeramente la producción y mejora la rentabilidad de las explotaciones. Es la principal conclusión de un estudio universitario dentro del proyecto europeo LIFE, que apunta a una agricultura con menos costes y menor impacto ambiental.
Los ensayos se hicieron durante las campañas 2021/22 y 2022/23 en una finca experimental cordobesa, donde los investigadores compararon el manejo habitual del cultivo con otro en el que se redujo un 30 % el abonado nitrogenado y se aplicaron bacterias fijadoras de nitrógeno.
Los resultados muestran que la cosecha no solo se mantuvo, sino que aumentó ligeramente, con 166 kilos más de grano por hectárea y un mayor número de espigas que en las parcelas con la dosis completa de fertilizante. El ahorro en abono supuso que el beneficio bruto de la explotación aumentó alrededor de un 11 %, al reducir los costes de fertilización sin que se resintiera la producción.
La investigación también analizó parcelas sin ningún aporte de fertilizante. En ese caso, la aplicación de bacterias permitió obtener un 16 % más de grano que en las parcelas sin estos microorganismos, además de mejorar la rentabilidad. Los investigadores opinan que la técnica puede convertirse en una herramienta útil para los cerealistas, al reducir la dependencia de los fertilizantes minerales, rebajar los costes de producción y avanzar hacia una agricultura más sostenible.


