SALUD

Uno de cada tres conductores extremeños conduce medicado

 El 30% admite ponerse al volante bajo efectos de fármacos y el 81% los consume, pese a que hasta el 10% de los siniestros podría estar relacionado con ellos

Extremadura
Medicamentos
9 Julio 2026, 16:48 | Actualizado 9 Julio 2026, 16:55

El estudio ‘Fármacos y Conducción’, elaborado por Fundación Mapfre y Fundación Bidafarma junto a la DGT y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, revela que el 30% de los conductores extremeños reconoce ponerse al volante bajo los efectos de medicamentos que pueden afectar a la conducción. Además, el informe destaca que el 81% de los conductores habituales en la región consume este tipo de fármacos, en un contexto en el que entre un 5% y un 10% de los siniestros en España podrían estar relacionados con sus efectos.

El análisis evidencia una clara brecha entre la percepción del riesgo y las medidas preventivas adoptadas.

Aunque el 70% de los extremeños considera que los medicamentos suponen un peligro elevado al conducir, únicamente el 19% afirma extremar la precaución cuando los toma. Este dato refleja que el consumo de fármacos sigue siendo un factor de riesgo poco integrado en los hábitos de prevención.

“Falsa sensación de control”

A nivel nacional, el informe señala que tres de cada cuatro conductores (75%) han tomado medicamentos que pueden afectar a la conducción en los últimos tres años y que uno de cada tres (34%) admite conducir bajo sus efectos. Sin embargo, el 61% de los conductores medicados considera que su tratamiento afecta poco o nada a su capacidad al volante, lo que pone de manifiesto una percepción insuficiente del riesgo.

El estudio también alerta de una falsa sensación de control entre los conductores.

De hecho, entre quienes toman medicación y siguen conduciendo, la mitad reconoce haber experimentado síntomas como somnolencia, fatiga, pérdida de reflejos o menor atención. Pese a ello, la reacción más habitual no es dejar de conducir, sino adaptar la conducción, reduciendo la velocidad o aumentando la precaución.

Asimismo, los conductores identifican con mayor facilidad el riesgo asociado a medicamentos para dormir, la ansiedad, la depresión o el dolor intenso.

Sin embargo, tienden a infravalorar otros tratamientos habituales como los antigripales, antihistamínicos, antitusivos o relajantes musculares, así como algunos productos naturales para dormir o relajarse. Los expertos advierten, además, del incremento de la polimedicación y de los riesgos derivados de combinar distintos tratamientos o mezclarlos con alcohol.

Más información y prevención

El informe subraya que la prevención debe comenzar antes de ponerse al volante. La consulta médica y la farmacia aparecen como los momentos más eficaces para informar sobre los efectos de la medicación en la conducción. En este sentido, médicos y farmacéuticos son las fuentes que generan mayor confianza entre los conductores, por lo que se considera clave reforzar los mensajes preventivos desde estos ámbitos.

Aunque el 93% de los conductores medicados asegura haber recibido información sobre estos riesgos, el estudio destaca que dicha información no siempre se traduce en cambios de comportamiento. Por ello, los responsables abogan por impulsar campañas de concienciación y dar mayor visibilidad al pictograma de advertencia presente en algunos medicamentos, con el objetivo de romper el mito del “yo controlo” y consolidar esta precaución al mismo nivel que evitar conducir tras consumir alcohol o con sueño.