GANADERÍA

De París a criar burros miniatura en Mesas de Ibor: la historia de amor y naturaleza de Sandrine

Fascinada por estos animales, decidió dejar atrás su empleo en el sector de la cosmética en París para mudarse junto a su pareja, Benito, al campo extremeño

Provincia de Cáceres

Canal Extremadura Sandrine, rodeada de burros en miniatura

31 Octubre 2026, 13:56 | Actualizado 31 Octubre 2026, 14:37

A veces un encuentro inesperado puede cambiarte la vida por completo. Eso fue exactamente lo que le ocurrió a Sandrine cuando descubrió los burros miniatura. Fascinada por estos animales, decidió dejar atrás su empleo en el sector de la cosmética en París para mudarse junto a su pareja, Benito, al campo extremeño. Hace un año, la pareja encontró en la finca El Cabezo, ubicada en el municipio cacereño de Mesas de Ibor, el lugar perfecto para emprender un proyecto único: la cría de estos pequeños ejemplares.

Para Sandrine, estos animales se convirtieron de inmediato en su mejor terapia: "Estaba completamente loca de su carácter, del amor que pueden darte. Es como un medicamento contra el estrés", relata con entusiasmo sobre el impacto positivo que supuso el cambio de vida.

Sensibles, inteligentes y uno más de la familia

En la actualidad, la finca cuenta con 11 ejemplares que apenas sobrepasan los 60 centímetros de altura. Lejos de ser considerados simple ganado, conviven estrechamente con sus criadores en el día a día. Su carácter dócil hace que interactúen de forma constante. "Entran en la casa porque son realmente como animales de compañía". Aunque son originarios del área mediterránea, la mayor colonia de esta variedad se encuentra en Estados Unidos, país desde donde son importados de vuelta a Europa.

Los burros miniatura destacan por ser animales muy rústicos y fáciles de mantener, lo que convierte a la dehesa de la región en un hábitat ideal para su desarrollo. Benito destaca que "aquí en Extremadura se dan muy buenas condiciones para su cría", debido a las características climáticas y del terreno.

Entre sus principales ventajas de manejo se encuentran que se adaptan con facilidad a casi cualquier entorno y no requieren de superficies de gran extensión. Su dieta es sumamente económica y se fundamenta principalmente en el pasto natural o en el forraje cuando este escasea.