ACCIDENTE FERROVIARIO

Puente atribuye el choque de trenes a una decisión "inexplicable" tras caer un sistema de seguridad

"Se toma la decisión de reanudar la marcha estando un tren detenido y con una señalización roja a la entrada de la estación", ha afirmado el ministro

Nacional
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante una rueda de prensa, en el Centro de Gestión de Red H24 de Adif

Eduardo Parra / Europa Press El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante una rueda de prensa, en el Centro de Gestión de Red H24 de Adif

28 Octubre 2026, 15:43 | Actualizado 28 Octubre 2026, 16:01

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que el accidente ferroviario registrado este miércoles en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla se produjo después de que un tren recibiera autorización para reanudar la marcha pese a que otro convoy permanecía detenido delante y existía una señalización en rojo. Durante una comparecencia desde el centro de control de Adif, Puente ha explicado que el siniestro tuvo lugar sobre las 8:53 horas en las proximidades de la estación de Urda, cuando un tren de Renfe alcanzó a un convoy de la operadora Iryo que se encontraba detenido. El ministro ha comenzado su intervención trasladando su "consternación" por el accidente y mostrando su solidaridad con las víctimas y sus familias.

La caída del sistema LZB desencadenó la incidencia

Según ha detallado, el origen de la situación se encuentra en la caída, alrededor de las 8:30 horas, del sistema de seguridad ferroviaria LZB debido a un fallo informático que afectó a varios ordenadores de la red. La avería provocó la detención automática de todos los trenes que circulaban por un tramo de aproximadamente 69 kilómetros, tal y como establecen los protocolos de seguridad.

A partir de ese momento, el control del tráfico pasó a depender directamente del centro de control de Adif.

El tren recibió autorización para continuar pese a una señal roja

Puente ha explicado que unos minutos después se autorizó la reanudación de la marcha del tren que posteriormente acabaría colisionando con el convoy detenido. Según la información recopilada hasta el momento, el tren tenía una señal de parada obligatoria y no debía reanudar la circulación de forma normal. "Se toma la decisión de reanudar la marcha estando un tren detenido y con una señalización roja a la entrada de la estación", ha afirmado el ministro.

El convoy recorrió posteriormente unos 25 kilómetros antes de impactar contra el tren de Iryo detenido. Además, Puente ha señalado que la circulación no se reanudó en régimen de "marcha a la vista", que limita la velocidad para garantizar la capacidad de detener el tren ante cualquier obstáculo, sino que se permitió continuar con normalidad. Puente ha calificado de "inverosímil" un accidente por alcance en la red ferroviaria de alta velocidad española y ha reconocido que los hechos conocidos hasta ahora resultan difíciles de explicar desde el punto de vista operativo.