INCENDIO FORESTAL
El Gobierno declarará zonas gravemente afectadas las áreas dañadas por los incendios
El presidente ha insistido en que la magnitud de los incendios y los fenómenos extremos asociados al clima obligan a un gran pacto de Estado frente a la emergencia climática
El Gobierno aprobará este martes, en su reunión del Consejo de Ministros, la declaración de zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil las áreas dañadas por los incendios que están afectando a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid, además de a las provincias de Ávila y Toledo. Lo ha anunciado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita al Puesto de Mando Avanzado en Navaluenga.
Sánchez ha comenzado reconociendo el trabajo de todos los servidores públicos del Sistema Nacional de Protección Civil, así como la cooperación entre administraciones. Ha destacado la incorporación al mando unificado de la Junta de Castilla-La Mancha, debido a la afectación en la provincia de Toledo, y ha agradecido el despliegue de medios de Extremadura, Castilla y León, Galicia, Asturias y también los efectivos llegados desde Portugal, país al que ha reconocido la relación de “hermandad y solidaridad” en situaciones de emergencia.
Una noche positiva, pero quedan horas complejas
El presidente ha explicado que la última noche ha sido “muy positiva” en cuanto a la evolución del incendio y su control, aunque ha pedido mantener la precaución y seguir las indicaciones de alcaldes, canales institucionales y medios de comunicación contrastados.
Sánchez ha subrayado la gravedad de la situación: En solo 24 horas, la superficie calcinada en España ha pasado de 130.000 a más de 150.000 hectáreas, con 32 grandes incendios en lo que va de año. Esto supone multiplicar por seis las hectáreas afectadas respecto al año pasado, que ya fue especialmente duro.
Llamamiento a un gran pacto de Estado
El presidente ha insistido en que la magnitud de los incendios y los fenómenos extremos asociados al clima obligan a un gran pacto de Estado frente a la emergencia climática. “No es solo una cuestión de daños económicos, sino también emocionales para quienes ven su entorno calcinado.”
Ha defendido que todas las administraciones deben incorporar el conocimiento científico para diseñar mejores políticas públicas y reforzar la prevención, la respuesta y la reconstrucción.