Los empleados de la construcción inician el horario de verano
Juan Carlos Blasco Serrano Una obra de bloques de viviendas en las cercanías del Hospital de Mérida.
Durante un mes, hasta el próximo 14 de agosto, la jornada laboral en la construcción en nuestra comunidad se reduce a 7 horas diarias a causa de las altas temperaturas.
La medida es obligatoria, aparece en el convenio sectorial tanto de la provincia de Cáceres como en el de Badajoz, y pretende proteger la salud de esas plantillas. Las empresas deben asegurar el acceso a agua abundante en las obras.
Las tareas más penosas que supondrían actuar en la fachada de los edificios o en sus cubiertas y tejados se programan para hacerse bien temprano, sin que se contravenga ninguna ordenanza municipal por exceso de ruido poco después del amanecer. El resto de trabajos suelen hacerse en interior o buscando la sombra.
Reclamaciones sindicales y respuesta de la patronal
El secretario general de FICA-UGT, Ricardo Salaya, ha dicho en el programa Primera Hora de Canal Extremadura Radio que esta reducción horaria debería mantenerse no solo durante 30 días, "sino todo julio y agosto".
Por su parte, el portavoz de PYMECON, la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Extremeñas de la Construcción, José Luis Iglesias, responde que esa exigencia no se puede satisfacer de momento pues el sector sufre "la falta de mano de obra" y las empresas tendrían serios problemas para seguir funcionando en estas fechas estivales.
UGT añade que esa medida también se secunde en las campañas agrarias durante el verano, y en las ciudades de la región, entre los profesionales que están en la calle como limpiadores, representantes, carteros o repartidores.