El 17 de octubre se detectó el robo. La tenían oculta en un centro de residuos en Mérida y ofertaban su venta a través de internet. Hay tres personas investigadas.
Esta vez los ladrones han intentado colarse en un restaurante y una guardería, situados en la misma calle. La policía ha detenido a dos personas tras producirse otro hurto más en un quiosco.
El partido animalista no la considera adecuada para los niños, y el ayuntamiento responde: "Creen que vamos a matar un guarro delante de los niños, pero no es así".