VISITA PAPA LEÓN XIV
El Papa León XIV llama a España a abandonar la polarización y a construir una cultura del encuentro
Ha pedido al país que abandone las “narrativas divisivas y polarizantes” y recupere la cultura del encuentro, el diálogo y la reconciliación
Alberto Ortega / Europa Press El Papa León XIV pronuncia un discurso durante su ceremonia de bienvenida en el Palacio Real
El Papa León XIV ha pronunciado en el Palacio Real de Madrid su primer gran discurso en España, un mensaje de fuerte carga espiritual, social y también política en el que ha pedido al país que abandone las “narrativas divisivas y polarizantes” y recupere la cultura del encuentro, el diálogo y la reconciliación.
“Doy gracias al Señor por este encuentro”, ha comenzado el Pontífice, antes de subrayar la profunda raíz cristiana de España, vinculada, ha recordado, a la predicación del apóstol Santiago. A partir de ahí, ha desarrollado un discurso de más de 15 minutos.
Contra la polarización: “La realidad es superior a la idea”
León XIV ha alertado de los riesgos de una sociedad atrapada en discursos enfrentados y simplificaciones ideológicas. Ha citado al Papa Francisco para recordar que “la realidad simplemente es, la idea se elabora”, y ha advertido del peligro de vivir “en el reino de la sola palabra, de la imagen"
Ha pedido a España que rechace los relatos que dividen y que apueste por una mirada más profunda y compleja: “Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes… para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”.
Europa, diálogo interreligioso y memoria histórica
León XIV ha reivindicado la vocación histórica de Europa como espacio de mediación cultural y religiosa y ha puesto como ejemplo la Escuela de Traductores de Toledo, donde cristianos, judíos y musulmanes colaboraron para transmitir el conocimiento universal.
El Papa ha dedicado un tramo de su discurso a los desafíos de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, alertando de que pueden exacerbar prejuicios y debilitar el pensamiento crítico.
El Pontífice ha cerrado su intervención con un llamamiento a la paz, la justicia y la dignidad humana: “Que Dios bendiga a España”.
